Guía de la aplicación
Aprende a usarla
en seis pasos.
Lo que hace la aplicación, en el orden en que lo vas a necesitar. Se lee en tres minutos y no hace falta haberla abierto antes.
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Abre la aplicación
No hay que registrarse ni rellenar nada antes. Se abre y ya está: las cuatro acciones están en la primera pantalla.
Todo lo que necesitas, en un solo sitio.

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Escanea el código
Apunta la cámara al código de barras. Lo lee un decodificador propio al instante; si el código está borroso o con reflejo, entra un segundo motor que aguanta esos casos.
Y si no lo lee, siempre puedes escribirlo.
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O fotografía los ingredientes
Cuando no hay código —a granel, un envase extranjero, una carta— se fotografía la lista de ingredientes y se lee de ahí.
La etiqueta que tienes delante es el dato de hoy.
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Lee el resultado
No sale un color y ya. Sale qué se ha encontrado, la frase exacta del envase donde está, de qué fuente sale y de cuándo es.
«farine de BLÉ» → TRIGO. Puedes comprobarlo mirando el paquete.
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Si falta información, te lo decimos
Hay un estado que casi ninguna herramienta tiene: «información insuficiente». Cuando no hay datos para responder, eso es lo que aparece. No se rellena el hueco con una respuesta tranquilizadora.
Ante la duda, la etiqueta manda.
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Personaliza tus NO
Eliges qué necesitas evitar. Se guarda solo en tu teléfono, sin cuenta y sin enviarlo a ningún sitio. Puedes tener varios perfiles y cambiarlos en dos toques.
Se guarda en tu móvil. No hace falta cuenta.

Lo que esta aplicación no hace
Está aquí a propósito, y es tan importante como lo de arriba.
- No analiza alimentos: no somos un laboratorio
- No certifica nada: el etiquetado es del fabricante
- No dice «es seguro». Dice qué ha encontrado y de dónde
- No sustituye a la etiqueta del envase
- No manda tu perfil a ningún servidor
- No deja que una marca compre un resultado
¿Lo probamos?
Se abre en el navegador, funciona sin conexión para lo ya visto y se puede instalar en la pantalla de inicio como una aplicación más.